Venezuela ya abrió su petróleo una vez. La pregunta es por qué ahora lo hace de manera tan imperfecta
La llamada Apertura Petrolera comenzó a diseñarse durante el segundo gobierno de Carlos Andrés Pérez y fue profundizada durante el segundo gobierno de Rafael Caldera.
No fue un proceso improvisado.
Se construyó sobre distintas modalidades de participación privada: convenios operativos para campos marginales, asociaciones estratégicas para desarrollar la Faja del Orinoco y mecanismos de exploración a riesgo y ganancias compartidas.
Durante el gobierno de Caldera, además, el proceso fue sometido al Congreso Nacional.
En 1996, por ejemplo, el Congreso aprobó los convenios de apertura mediante el esquema de ganancias compartidas, mientras PDVSA, a través de la CVP, establecía asociaciones con empresas nacionales y extranjeras.
El propio Rafael Caldera destacaba en su mensaje al Congreso de 1996 que la apertura permitía la participación privada nacional y extranjera mientras preservaba la soberanía del Estado y el protagonismo de la industria nacional.
