DICTADURA Y PRESOS POLÍTICOS, UN BINOMIO CRUEL
Una silla vacía en un hogar venezolano no es algo nuevo, por desgracia, ni desapareció con el dictador Maduro, porque la dictadura continúa. Detrás de cada preso político hay un hijo que llora, una madre que sufre, una pareja que padece; por cada hombre o mujer privado injustamente de su libertad, hay una familia castigada, amenazada e incompleta, en espera de la justicia que llegará. Llegará, a no dudarlo.
Donde hay dictadura hay presos políticos; al concentrarse el poder en una sola persona o grupo reducido sin controles o contrapesos reales, al restringirse libertades como la de expresión, prensa y participación política, al eliminarse mecanismos de elección libre y justicia independiente, inevitablemente surgen los presos políticos, las personas privadas de libertad por ejercer sus derechos, disentir del gobierno y expresarlo; son los llamados “presos de conciencia”, privados de libertad por razones políticas, violando así derechos fundamentales.
Leer más
